
un día en el metro vi a este hombre. En silencio, mirando al frente. Su pelo parecía tener vida propia. Tenía aspecto de estar de paso, como todos cuando vamos en metro. Después, cuando llegué a casa y quise verle en mi dibujo, me di cuenta de que el resultado me recordaba inevitablemente a aquella portada tan famosa de aquel disco de Bob Dylan (salvando las ditancias, por supuesto!) , pero eso en lugar de descolocarme me gustó, porque aquel hombre del metro bien podría ser el hombre de la pandereta de Dylan, sólo que ese día se la había olvidado en casa... Hey Mr. Tambourine Man, play a song for me!!